La disciplina en todos los aspectos de este juego es una de las armas principales que tienen los buenos jugadores de poker para tener éxito en los juegos. Es conveniente que empieces a mejorarla, si esta característica no es tu fuerte. Sin ella jamás llegarás a convertirte en un jugador profesional.
Desde que se reparten las cartas y recibes una buena mano ya te pone en tensión, te excitas y comienzas a pensar en el jugoso bote. Pero nos saber controlar esta emoción puede llevarte a perder esa excelente mano. Si exteriorizas tu excitación y otros jugadores lo notan estarás perdido.
La emoción normalmente es mala en la mesa: Alterarnos ante un determinado evento del juego frecuentemente no lleva a cometer equivocaciones fatales, nuestro nivel de juego desciende y nos olvidamos de todo lo aprendido y la disciplina del juego. El resultado casi siempre se traduce en grandes derrotas.
Tomar decisiones de forma y aplicarlas de manera disciplinada: Si por ejemplo, eres del tipo de jugador que gusta de jugar solo con manos de cartas buenas, debes empezar por tomar la decisión de si vas a jugar o no la mano y no vacilar para tomar la decisión. La disciplina te ayudará a decidir si ir o salir en el momento adecuado, sin dudar y te impedirá quedarte en el juego por solo ver que pasará después.
Saber cuándo retirarse: No por ser tan viejo este adagio, significa que todos lo llevemos a la práctica favorablemente. La tentación de siempre poder dar un poco más y la cantidad de fichas en el centro de la mesa, lleva a muchos jugadores de poker a sobrevalorar sus posibilidades en el juego y terminan con pérdidas mucho mayores que las que hubieran sufrido con una salida oportuna del juego.
La buena mano inicial: Cuando debía llevar al triunfo casi seguro al jugador que las recibe, en múltiples ocasiones el desenlace de la partida de póker no es el que este esperaba pues no logró imponer su disciplina en el juego y exteriorizó su estado emocional. No caigas en este error, recibe esta mano como otra cualquiera y mantén tu mente ágil para sacarle el máximo provecho en la mesa de juego de poker.






